Tremendo escándalo en la UACJ por coordinador de Derecho

IMG-20260819-WA0103

Tremendo escándalo en la UACJ por coordinador de Derecho

Vaya escándalo el que sacude al Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Y no se trata de un pleito académico, una disputa por calificaciones o una discusión en los pasillos, sino de una denuncia que incluye señalamientos por presunta violencia familiar y maltrato infantil.

En el centro de la polémica aparece René Javier Soto López, coordinador de la carrera de Derecho, quien fue señalado públicamente junto con su pareja, Karla Paola Villela Álvarez.

De acuerdo con la denuncia difundida en redes sociales, el caso ya habría sido presentado ante la Fiscalía General del Estado. La acusación refiere que un menor diagnosticado dentro del espectro autista presuntamente fue agredido, mientras que una mujer también habría sido violentada dentro de su vehículo.

La denunciante publicó fotografías de las lesiones que, según su testimonio, fueron ocasionadas durante los hechos. Ahora corresponderá a la Fiscalía investigar, reunir las pruebas necesarias y determinar las responsabilidades legales. 

Pero mientras la justicia hace su trabajo —con la velocidad que acostumbra—, dentro de la UACJ crece la inconformidad.

Integrantes de la comunidad universitaria han comenzado a cuestionar la permanencia de Soto López al frente de la coordinación de Derecho y exigen que las autoridades universitarias actúen mientras se esclarecen los hechos.

Y aquí es donde el asunto comienza a ponerse todavía más espinoso.

René Javier Soto López es hijo de René Soto Cavazos, abogado general de la propia Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Una relación familiar que, por supuesto, no demuestra encubrimiento alguno, pero que sí obliga a la institución a manejar el caso con absoluta transparencia y sin permitir que aparezca siquiera la sombra de un conflicto de interés.

Porque en la máxima casa de estudios de Ciudad Juárez no basta con afirmar que existen protocolos. Hay que aplicarlos, aunque la persona señalada tenga cargo, apellido conocido o buenas conexiones dentro de la institución.

Además, entre estudiantes y docentes circulan desde hace tiempo versiones sobre anteriores comportamientos inapropiados atribuidos al coordinador. Sin embargo, mientras estos señalamientos no estén respaldados por denuncias formales o investigaciones concluyentes, deben tratarse precisamente como eso: versiones que necesitan comprobarse y no como hechos consumados.

Lo que sí es una realidad es que la denuncia actual ya provocó una crisis dentro de la comunidad universitaria. Por eso, la rectoría tendrá que explicar si inició algún procedimiento interno, si activó sus protocolos de atención y si considera pertinente que el funcionario permanezca en el cargo mientras avanzan las investigaciones.

La UACJ forma abogados y presume enseñar legalidad, ética y respeto a los derechos humanos. Llegó el momento de demostrar que esos principios no solamente aparecen en los programas académicos o adornan los discursos oficiales.

About The Author