Agua turbia y malos olores afectan hogares de la zona metropolitana.
Habitantes de Guadalajara y municipios de su zona metropolitana enfrentan una crisis por la mala calidad del agua potable, luego de reportar que el líquido llega a sus viviendas con coloración turbia, sedimentos y olores desagradables.
La problemática se ha intensificado durante los últimos meses y afecta a cientos de colonias. Entre las zonas señaladas se encuentran sectores de Guadalajara y Tlaquepaque, donde familias han expresado preocupación por las condiciones del agua que utilizan en sus actividades cotidianas.
Ante esta problemática, miles de personas se manifestaron el domingo 11 de octubre para exigir una solución a las autoridades estatales. La movilización llegó hasta Casa Jalisco, residencia del gobernador Pablo Lemus, donde se registraron enfrentamientos con elementos de seguridad y detenciones.
El caso continuó el martes, cuando siete personas detenidas fueron trasladadas al complejo de Puente Grande para presentarse ante un juzgado. La Fiscalía de Jalisco informó que enfrentaban señalamientos por presuntas lesiones contra policías y resistencia o desobediencia; colectivos y familiares denunciaron posibles irregularidades en las detenciones.
Ante la situación, el Gobierno de Jalisco anuncio que dejara de utilizar temporalmente agua proveniente de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala para reducir el ingreso de agua contaminada a la red. La medida implica disminuir el volumen de suministro, por lo que se prevén cortes programados y rotación del servicio durante aproximadamente seis meses.
Además, las autoridades trabajan en acciones para mejorar el funcionamiento de la planta potabilizadora de Miravalle y en un proyecto para construir un acueducto sustituto de Chapala a Guadalajara, con apoyo del Gobierno federal.
Mientras avanzan las medias, los habitantes continúan a la espera de una solución que garantice agua de calidad y un suministro regular en sus hogares.