Con el objetivo de proteger el bienestar emocional de las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto, la diputada federal Paloma Domínguez Ugarte presentó una iniciativa de reforma integral a la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y las leyes de seguridad social (IMSS e ISSSTE), para reconocer la salud mental materna como un asunto prioritario de salud pública.
“La salud mental materna ha sido abordada tradicionalmente bajo una visión puramente física, invisibilizando la complejidad psicológica y social que enfrentan las mujeres en esta etapa”, aseguró la legisladora priista.
Señaló que la persistencia de una visión idealizada de la maternidad ha contribuido históricamente a ignorar el sufrimiento emocional de miles de mujeres, dificultando el diagnóstico oportuno y el acceso a ayuda especializada.
Por ello, la congresista del PRI expuso que la propuesta de reformar la Ley General de Salud es para obligar a las instituciones a implementar protocolos de tamizaje, detección temprana y seguimiento especializado de trastornos como la depresión posparto, ansiedad, estrés postraumático y psicosis puerperal.
Así como adicionar un artículo 170 Ter a la Ley Federal del Trabajo para instituir una licencia especial temporal para mujeres trabajadoras diagnosticadas con trastornos de salud mental perinatal, garantizando que conserven su empleo, antigüedad y derechos laborales durante su recuperación.
Paloma Domínguez señaló la necesidad de reformar las leyes del IMSS e ISSSTE para establecer un supuesto específico de subsidio económico por incapacidad desde el primer día, evitando que las barreras administrativas agraven la salud de las mujeres.