Las fuertes inundaciones repentinas que golpearon zonas de Nepal y el Tíbet dejaron decenas de muertos, cientos de desaparecidos y graves daños en carreteras, puentes e infraestructura.
En Nepal, las autoridades reportaron 157 cuerpos recuperados, mientras que 484 turistas, además de militares, policías y trabajadores de proyectos hidroeléctricos, permanecían sin contacto.
En el Tíbet, China informó de tres personas muertas y 265 desaparecidas en el condado de Gyirong.
Las autoridades creen que un terremoto habría provocado un deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente un río y posteriormente generó la devastadora crecida.
El Ejército nepalí mantiene operativos de búsqueda y rescate, mientras helicópteros son utilizados para llegar a las zonas más afectadas.