Meta acordó pagar hasta 18 mil millones de dólares durante los próximos 10 años para resolver demandas presentadas por estados de Estados Unidos, que acusaron a la compañía de poner en riesgo a menores mediante sus redes sociales.
El acuerdo busca cerrar el caso en el que se señalaba que Facebook e Instagram fueron diseñados con funciones capaces de fomentar el uso excesivo y la adicción entre niños y adolescentes.
Además del millonario pago, Meta deberá aplicar nuevas medidas de seguridad, como límites diarios de uso, restricciones durante la noche y mayor protección para evitar que los menores tengan acceso a contenido inapropiado.
La compañía también enfrentó acusaciones por presuntamente engañar a los usuarios sobre la seguridad de sus plataformas y por la recopilación de datos de menores. Aunque Meta negó haber cometido irregularidades, el acuerdo evita que el caso continúe en un juicio federal en California.